Dopamina y curiosidad entrenada
La curiosidad nutre la atención plena cuando la recompensa valida explorar, no perfeccionar. Diseña micro‑sorpresas: una frase inspiradora distinta, una respiración guiada nueva, una invitación a notar texturas. Pequeñas variaciones mantienen vivo el interés sin romper el carácter sereno del hábito cotidiano.